Es un libro curioso. Porque es extraño leer un texto datado en el siglo V antes de Cristo y descubrir que es plenamente vigente. Y que sus máximas tienen un cierto regusto a escuela de negocios.
Se lee rápido...si no quieres dedicarle un tiempo a reflexionar sobre cada una de sus máximas para extraerles todo su jugo. Si es así, se convierte en un libro de cabecera, el mismo que acompañó a Napoleón y a Maquiavelo. Y mal no les fue en eso de la confrontación militar...
La guerra, como ejercicio de anticipación. estrategia y astucia. La mejor, la que se gana sin necesidad de pelear.
Hay que leerlo aunque uno sea un pacifista convencido porque en la vida, desgraciadamente, las situaciones de conflicto abundan. Y es buena cosa ganar sin luchar.