"Siempre imaginé que el Paraíso sería algún tipo de biblioteca" JORGE LUIS BORGES

jueves, 24 de noviembre de 2011

Almas grises de Philippe Claudel

 

Ni blanca, ni negra. El alma humana tiene todos los matices del gris. Gris ratón, gris marengo, gris niebla. Es capaz de las mayores heroicidades pero también capaz de albergar  la mayor de las maldades. 

Y lo importante es saber si al final, el destino hace justicia.

La novela transcurre en la primera guerra mundial y está ambientada en un pequeño pueblo francés donde cada uno es lo que es, en base a una escala social muy marcada.  Un asesinato sirve de catalizador para historias que se entrecruzan y nos hacen desconfiar de todo y de todos. 

Cada cual lleva en su alma su drama personal que la mancha inevitablemente de gris, como la nieve pisoteada.


domingo, 20 de noviembre de 2011

El viaje del elefante de José Saramago



 
Cuando sea mayor quiero ser como Saramago. Bueno, lo de ser premio Nobel lo veo dificil, pero sí me gustaría tener ese fino sentido del humor, un tanto amargo pero que cala en la condición humana, que atrapa su esencia y es capaz de plasmarla con ternura y comprensión. 

La novela acompaña al elefante Salomón/Soliman en su peregrinación desde Portugal a Viena como regalo del rey portugués Juan III al archiduque Maximiliano de Austria. Y es un viaje un tanto iniciático porque todo cambia según pasan paisajes y gentes.

El elefante produce milagros y confusiones, obliga a planear protocolos absurdos pero avanza con paso firme, kilómetro a kilómetro por esa Europa del siglo XVI que curiosamente tampoco es tan distinta a la que estamos viviendo en estos dias de convulsión económica.

lunes, 14 de noviembre de 2011

Juntos, nada más de Anna Gavalda

Esas veces en que nos sentimos sólos. Sea porque estamos en una ciudad extraña, porque nuestra vida ha dado un vuelco y hemos abandonado nuestras amables costumbres o porque hemos perdido a alguien a quien queríamos.

Esa sensación de soledad, de no estar en el sitio adecuado, de que la vida poco a poco nos va llevando lejos del lugar al que queremos ir, es el corazón de este libro.

Por sus páginas deambulan personajes entrañables pero que rozan lo marginal. Cuando se encuentran y conviven se complementan de una manera difícil de prever.

Y de repente la vida comienza a tener sentido y el puzzle se va armando. Y sale lo mejor de cada cual. Como en una fábula, todo el mundo tiene derecho a ser feliz.

Que bonitos son los libros con un final optimista. Para variar.