Ni blanca, ni negra. El alma humana tiene todos los matices del gris. Gris ratón, gris marengo, gris niebla. Es capaz de las mayores heroicidades pero también capaz de albergar la mayor de las maldades.
Y lo importante es saber si al final, el destino hace justicia.
La novela transcurre en la primera guerra mundial y está ambientada en un pequeño pueblo francés donde cada uno es lo que es, en base a una escala social muy marcada. Un asesinato sirve de catalizador para historias que se entrecruzan y nos hacen desconfiar de todo y de todos.
Cada cual lleva en su alma su drama personal que la mancha inevitablemente de gris, como la nieve pisoteada.

